¿Qué es el jabón de Castilla? ...

 

El jabón de Castilla (o en inglés Castile Soap) tiene su orígen en el Reino de Castilla, una región del país que hoy conocemos como España. El nombre Castilla (o en inglés, Castile) significa tierra o región de castillos, en referencia a los castillos construidos en la zona para consolidar la reconquista Cristiana a los Moros. Contrariamente a los métodos de producción de jabón de los países nórdicos, en los que se usaba grasa o sebo animal como principal ingrediente, en la zona de Castilla existía abundancia de cultivos y prensado de aceite de Oliva y muy pronto se descubrió que este importante ingrediente producía un jabón de una calidad muy superior.

El jabón de Castilla se convirtió en un producto deseado, no solo por sus beneficios para la piel, sino también porque pronto el mundo de la medicina descubrió sus valores y así los Boticarios lo conocieron bajo el nombre de sapo hispaniensis o sapo castilliensis . El jabón de Castilla también fue la primera elección de muchas de las familias reales de toda Europa.

Hasta aquí hemos hablado de su historia, pero ¿de qué manera difiere el jabón de Castilla actual del antiguo y qué beneficios posee respecto de los jabones convencionales? En realidad, respecto a los ingredientes básicos, nada ha cambiado. Un jabón de Castilla genuino aún contiene 100% de aceite de Oliva exclusivamente, aunque muchos crean que un jabón se puede catalogar como de Castilla si contiene más de 50% de aceite de oliva. Sin embargo, no es del agrado de todas las personas que solo se use aceite de Oliva en el jabón. El motivo de esto es porque produce baja espuma y resulta algo viscoso, lo cual rectificamos con facilidad añadiendo a la fórmula una poca cantidad de aceite de Coco. Además, como los primeros jabones de Castilla se producían sin color o fragancia, la humanidad ha desarrollado métodos para extraer y destilar aceites esenciales de los materiales de plantas y frutas. Los mismos pueden añadirse en diluciones efectivas para brindarle fragancias al jabón de manera natural y al mismo tiempo proporcionarle más cualidades valiosas y terapéuticas que benefician la piel y ayudan a los componentes naturales del aceite de Oliva.

Uno de los componentes más importantes del aceite de Oliva es el ácido oleico en un porcentaje de aproximadamente 60%-80%. Esto significa que el aceite de oliva es un regenerador y humectante natural de la piel, extrayendo humedad del aire y manteniendo la piel suave y flexible. El jabón resultante que produce el aceite de Oliva al saponificarse es muy suave y delicado. El aceite de Oliva también contiene Escualeno que tiene la capacidad de ayudar a la piel a retener la humedad al mismo tiempo que nutre y suministra protección para todo tipo de pieles, especialmente las secas y sensibles. Es no-graso y no-comedogénico, lo que significa que de ninguna manera restringe u obstruye los poros. También se ha probado que acelera el proceso de cicatrización, según se piensa debido al contenido de Vitamina E. El Escualeno de oliva ayuda a la capacidad que posee la piel para regenerarse y nutrirse naturalmente. Su estructura es similar a la composición del Escualeno de la propia piel y por este motivo es altamente penetrante.

Por consiguiente, si el aceite de Oliva es tan bueno para la piel y produce un muy buen jabón, ¿por qué no se producen todos los jabones de esta manera, incluidos los hechos a mano? La respuesta es simple, el aceite de Oliva es un producto muy costoso y para los productores de jabón que viven en países sin cultivo de oliva les resulta muy caro importarla e incorporarla a sus recetas en un alto porcentaje. Nos sentimos muy afortunados y honrados de poder producir nuestros jabones hechos a mano con la mejor calidad del aceite de la Oliva que crece en toda la región de Andalucía. Con gran orgullo colocamos el sello del símbolo de Oliva en nuestros jabones, indicando de esta manera que es un Jabón de Castilla genuino.